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Porqué orar por el mundo?
Artículo por Patrick Johnstone

Si todos los deseos, peticiones y metas expresadas a través de este sitio web fueran implementadas, las naciones del mundo serían cambiadas radicalmente.

Terminarían las guerras, el odio entre etnias disminuiría, los políticos se tornarían honestos, la restauración ecológica comenzaría, el calentamiento global y la epidemia del SIDA se detendría, y la pobreza sería reducida.

La Iglesia del Señor Jesucristo estaría provista de líderes comprometidos con Dios, sería renovada, avivada, unida en una visión, movida hacia las misiones, y preparada para el retorno de su Cabeza. Jesús retornaría a un mundo evangelizado y la Iglesia estaría completa! Ese es el deseo. La rapidez con que las agendas del mundo y la agenda eterna serán alcanzadas, depende de UNA actividad– la oración al amante Padre soberano en el nombre de Jesús.

Cuando el hombre trabaja, el hombre trabaja; Cuando el hombre ora, Dios trabaja.

El ministerio de los hijos de Dios no consiste en hacer sino en orar. Tampoco consiste en establecer estrategias para manipular a otros o influenciar eventos, sino que consiste en confiar en Dios quien mueve los corazones de hasta sus más implacables enemigos.

Es a través de la oración que Nebucadonozor, así como los dictadores de hoy día, son convertidos. Los perseguidores de estos tiempos se arrepienten, y los reinos de Babilonia y de la Cortina de Hierro son derribados. No nos involucramos en el ministerio para luego orar y pedir la bendición de Dios; la oración ES el ministerio del cual fluyen los demás ministerios.

El Salmo 2 revela la Gran Comisión del Padre para Su Hijo, y cómo el destino de las naciones está atado al rechazo o al sometimiento a Su Hijo quien Reina. Miremos el mandato y las promesas del Salmo 2:8-9..

Pídeme, y te daré por herencia las naciones
y como posesión tuya los confines de la tierra.

Los quebrantarás con vara de hierro;
como vasija de alfarero los desmenuzarás».

Nos atreveríamos a aplicar este mandato y estas promesas a nosotros mismos?

Dios me habló a través del Salmo 2:8 cuando aún era un nuevo creyente en la universidad Cristiana en Bristol, Inglaterra. Por primera vez escuché sobre la obra de la Misión Dorotea en los arrabales urbanos de África del Sur. Supe que Dios me hablaba a mí y que esa era su voluntad para mi vida, pero le pedí confirmación por medio de las Escrituras. Fue este pasaje bíblico el medio por el cual me habló – África del Sur era, para mí, uno de los confines de la tierra por los que podía interceder. No sabía que el interceder por "las naciones" definiría una gran parte de mi ministerio por los siguientes 50 años a través de ediciones sucesivas del libro Operación Mundo. De nuevo vino a mi mente este pasaje. Fue como si Dios me estuviera diciendo, "te llamé a uno de los confines de la tierra, pero ahora te estoy llamando a todos los confines de la tierra!"

El contenido de este sitio web nos informa sobre las necesidades y retos de este mundo enfermo, decadente y condenado. Mucho sucederá a través de nuestra intercesión – más de lo que podamos pedir o esperar. Esperamos pronto poder anotar las contestaciones a las oraciones presentadas en este sitio web. Daniel escuchó la voz de Dios en Daniel 7:27.

El reino, el dominio y la majestad de los reinos
debajo de todo el cielo sean dados al pueblo de los santos del Altísimo,
cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios lo servirán y obedecerán".

El costo es grande. Estas palabras fueron precedidas por los versículos 21-22:

"Y veía yo que este cuerno hacía guerra contra los santos y los vencía, hasta que vino el Anciano de días, y se hizo justicia a los santos del Altísimo;[ y llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino".

El enemigo quiere atemorizarnos y distraernos de la visión de un reino celestial y eterno repleto de gente de toda lengua, tribu y nación. No obstante, Jesús le ofrece a usted parte en su reino. Aunque hay veces que miramos hacia él en agonía, recordemos nuestra verdadera posición junto a El desde donde miramos hacia abajo y ejercitamos la autoridad que nos fue otorgada por El en la Gran Comisión. Es para usted y para todos los creyentes. Esperamos usted se convierta en un intercesor con visión mundial, quien en oración centrada en Cristo, derrota al enemigo, arrebata el reino de los cielos, libera a los cautivos y trae avivamiento.

La oración no solo cambia a las personas, situaciones y hasta el curso de la historia, sino que también cambia a aquellos que oran. Es peligroso para el enemigo, pero también lo es para usted.

Quien intercede en la brecha en oración, tiene un precio que pagar. Puede que por ese precio, sea usted mismo la contestación a sus propias oraciones: dar de su tiempo, de sus finanzas, y siendo testigo en Jerusalén (donde vive ahora), en Judea (su propio país), y hasta en Samaria (otro grupo étnico en su propio país.) Es nuestra oración que muchos de ustedes den sus vidas por la más noble de las causas – obedecer el mandato de Jesús de hacer discípulos de todas las naciones, preparando así a la Iglesia y al mundo para su glorioso retorno.

Patrick Johnstone